Goteo de miradas: marzo 2014

miércoles, 26 de marzo de 2014

El castañero

© Daniel Martín Castellano

Hay historias que ya están escritas, ésta es una de ellas. Sólo tengo que desempolvar los amarillentos folios guardados en los escondrijos de mi memoria y rebuscar entre mis recuerdos.

Su corteza era dura, áspera, habitada por colonias de hormigas que roían sus venas.

En sus entrañas carcomidas, ¡quién lo diría! , estaba su refugio. Un útero acogedor, cálido y seguro que abrigaba sus momentos de soledad y silencio. Se deslizaba por el hueco del tronco del castañero y pasaba en su interior tardes enteras, sumida en el más profundo silencio. Sólo escuchaba el eco de la voz de su madre: "¿dónde estará esa niña?” Horas y horas de letargo, de juegos inventados, de sueños construidos, de secretos...niñez vivida en el corazón profundo de un castañero.

Un día no regresó, no respondió a las desesperadas voces, se quedó dormida para siempre. Tal vez su cuerpo diminuto y frágil fue devorado por el hambriento árbol, todos dicen que sus frutos brotaron más que nunca aquel otoño. 

Las zarzas y las malas hierbas han colonizado hoy el castañero. Apenas se vislumbran sus gajos secos en medio de aquella abandonada veta de papas.

En silencio, lo contemplo desde la ventana, acurruco a mi hija bajo mi regazo y le cuento la historia de aquella niña que se escondía en el tronco de aquel árbol y un día, cuando regresó, nadie la reconoció porque ya era una mujer. Ella me mira y me sonríe, en el fondo sé que conoce mi secreto. Esa niña soy yo.

Un texto de Ana Lourdes Pérez Cabrera

jueves, 13 de marzo de 2014

45 segundos

© Sandra Franco Álvarez
Yo quería pintarlo con los mismos colores que me hicieron descubrir la plenitud de la Naturaleza. Quería inmortalizar la magia de ese lugar con el que siempre había soñado. Trasladarlo a un lienzo para que otros ojos pudieran disfrutar de este espacio sin tiempo. Pero no puedo. Pintar no es lo mío. Entonces, cogí la cámara de fotos y me puse a disparar desde todos los ángulos, una, y otra, y otra vez más, hasta que llegó el último disparo de mi Nikon y perdí el control. Me sumergí en el agua entre hojas de palmera y nenúfares, y desaparecí.

...

De repente, oí el bullicio de la calle, de los coches, de los niños que se dirigían al colegio. Empezaba un nuevo día
Un texto de Antonio Vega Ramos

sábado, 8 de marzo de 2014

Mujer genéticamente.

genes-2

woman, frau, dona, kvinna, nő, mujer, fenyw, kvinde, பெண், moteris, muller, žena, жанчына, donna, महिला, mulier, kobieta, жена, emakumea, vrouw, người phụ nữ, امرأة...